PROPUESTA DE CREACIÓN DE UN SISTEMA DE CERTIFICACIÓN INTERNACIONAL DE DOMINIO DEL ESPAÑOL COMO LENGUA EXTRANJERA
El creciente desarrollo de la enseñanza del español como lengua extranjera ha originado que autoridades educativas e instituciones de países hispanohablantes hayan tomado conciencia de las importantes repercusiones culturales, académicas y económicas que tiene esta situación en el mundo hispánico, por tanto,
CONSIDERANDOS
1. Que en una de las conclusiones del III Congreso Internacional de la Lengua Española, celebrado en Rosario, Argentina, en noviembre de 2004, se consideró la conveniencia de que autoridades de las distintas universidades e instituciones académicas del mundo hispánico apoyaran la constitución de un sistema panhispánico de certificación del dominio del español como lengua extranjera.
2. Que, para dar seguimiento a las conclusiones del III Congreso, el Instituto Cervantes convocó, en junio de 2005, en Rosario, a representantes de universidades de 19 países hispanohablantes quienes, teniendo en cuenta el interés de concertar acciones comunes en la difusión y promoción de la lengua española en el mundo, coincidieron en estimar como un objetivo de la mayor importancia estratégica unir sus esfuerzos, mediante una acción común, en el ámbito de la certificación del español como lengua extranjera.
3. Que, teniendo en cuenta la relevancia y los beneficios de la cooperación multilateral de nuestros países en materia lingüística y cultural, en particular en cuanto al carácter internacional de la certificación de la lengua española como lengua extranjera, los participantes de la reunión de Rosario estimaron conveniente promover nuevas iniciativas por parte de las instituciones involucradas en la difusión y promoción de la lengua española, siempre en un marco de respeto a todas las identidades lingüísticas regionales.
4. Que, por todo lo expuesto y debido a la necesidad de garantizar el cumplimiento de una serie de parámetros de calidad en cuanto a los procedimientos de certificación del dominio de la lengua española, la correlación de niveles de competencia, la validez y fiabilidad de las pruebas, la administración de las convocatorias de examen, corrección y calificación de las pruebas y aquellos otros aspectos que puedan contribuir al objetivo final de asegurar la calidad, la transparencia y la coherencia de los certificados que se incluyan en el sistema, se proponen los siguientes acuerdos:
ACUERDOS
I. Crear un SISTEMA DE CERTIFICACIÓN INTERNACIONAL DE DOMINIO DEL ESPAÑOL COMO LENGUA EXTRANJERA, con el convencimiento de que constituirá una herramienta de gran utilidad para la difusión y promoción de la lengua española.
II. Asumir el compromiso pleno de apoyar efectivamente la creación y desarrollo de este Sistema, en sus respectivos ámbitos de competencia y conforme a sus recursos disponibles.
III. Invitar a otras universidades e instituciones académicas que deseen sumarse a este esfuerzo de crear y desarrollar este sistema de certificación inetrnacional del español como lengua extranjera.
IV. Constituir una Comisión Académica para que, en el tiempo que se determine, establezca los procedimientos de armonización de los certificados actualmente existentes, o de aquellos que se puedan crear, de acuerdo con los siguientes principios:
• Reconocimiento mutuo y respeto a todas las variedades lingüísticas de los países hispanohablantes. Para garantizar ese respeto, es necesario que los exámenes para las certificaciones internacionalmente reconocidas de español como lengua extranjera se construyan a partir de muestras contextualizadas de lengua oral y escrita, reales y propias de las diferentes variedades estándares nacionales.
• Empleo de muestras de textos de múltiples variedades nacionales en los niveles avanzados, dado que reconocer la diferencia es parte de la competencia comunicativa de este nivel.
• Validez cualitativa de las pruebas sobre la base de conceptos teóricos precisos de acuerdo con los objetivos requeridos para la certificación.
• Fiabilidad asegurada tanto por la estructura de los instrumentos como por la idoneidad de los evaluadores.
• Validez cuantitativa y fiabilidad respaldadas por el trabajo de un grupo interdisciplinario constituido por lingüistas y especialistas en otras áreas pertinentes.
• Ámbito de aplicación de este sistema: pruebas de dominio o proficiencia.
• Claridad y transparencia de la correlación de los niveles de los certificados que estén dentro del sistema, lo que permitirá la coexistencia de distintos tipos de certificados, tomando como base marcos importantes de referencia (Marco Común Europeo de Referencia [MCER], American Council of Teaching of Foreign Languages [ACTFL], entre otros) para relacionar los descriptores de los respectivos niveles.
• Información transparente en los criterios y parámetros de evaluación que sean consistentes con el sistema, acompañada de una definición precisa de los términos utilizados y de su respectiva ponderación en la escala correspondiente.
• Establecimiento de requisitos para la selección de centros de examen.
• Cumplimiento de la confidencialidad en el tratamiento de datos de los aspirantes. Seguridad en los procesos de administración de las pruebas y en la logística.
• Atención a las capacidades diferentes que nos exige el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos.
• Descripción de los instrumentos de evaluación utilizados.
• Formación adecuada de los evaluadores de las pruebas orales y de los correctores de las pruebas escritas, de acuerdo con los criterios adoptados.
• Ética de la evaluación: desempeño justo y con criterio de equidad en materia de corrección y calificación de las pruebas; confiabilidad de los resultados de los certificados; procedimientos para la revisión de las calificaciones.
• Comunicación completa, veraz, detallada y ágil a la sociedad sobre: requisitos y condiciones del examen; vigencia y reconocimiento de los certificados; criterios de evaluación; plazo y forma de comunicación de los resultados; interpretabilidad de las calificaciones o de la certificación obtenida, que incluya en lo posible una descripción de las destrezas demostradas y la correlación de niveles; orientación de tipo académico (por ejemplo, facilitar el acceso a modelos de examen) para que el aspirante pueda familiarizarse con el diseño de las pruebas.
RECOMENDACIÓN
Designar una Secretaría o Comisión Ejecutiva* que desarrolle los aspectos técnicos, establezca los contenidos, procedimientos de actuación y plazos de los trabajos y delegue en una comisión académica las tareas previstas en el acuerdo IV.
Se firma en la ciudad de Santiago de Chile, el 23 de septiembre de 2005. Los abajo firmantes se comprometen a distribuir la presente acta a los asistentes a la reunión de Rosario y a solicitar al Instituto Cervantes el envío de la propuesta a los rectores invitados a la reunión de Salamanca, que tendrá lugar los días 25 y 26 de octubre de 2005.
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* De acuerdo con lo que se considere más conveniente y adecuado en la reunión de Salamanca.